Cloud Computing (I)

by Fernando on 15/08/2016

Cloud computing

El cloud computing (computación en la nube), ya popularmente conocido como «la nube», representa una alternativa de indudable interés para multitud de usuarios –principalmente empresas y otros tipos de entidades– en términos de inversión, deslocalización, economías de escala, ubicuidad (dada la posibilidad de acceso a la información desde cualquier lugar)… Y todo ello como consecuencia de las características de «la nube», que posibilita que todos los recursos de información puedan ser almacenados en servidores de terceros y accesibles en todo momento a través de Internet.

Este modelo tecnológico que constituye el cloud computing, que oferta servicios informáticos a través de la Red, y en el que tanto los recursos como el software y los datos se ofrecen bajo demanda, no es sino un compendio de la evolución de varias tecnologías. Concretamente, y en primer lugar, de una mayor capacidad de procesamiento de los equipos, que no ha cesado en su incremento desde los orígenes de la informática; también, de la conexión a Internet como tal, que, con el aumento en la velocidad de conexión y en el número de conexiones tanto en hogares como en puestos de trabajo, hace ya tiempo que constituye una herramienta fundamental en todos los ámbitos de la vida cotidiana de las personas; y, cómo no, de los dispositivos móviles, surgidos gracias a la miniaturización de los componentes informáticos y que permiten en la actualidad una permanente conexión a la Red.

Así pues, respecto al servicio propiamente dicho cabe resaltar los siguientes aspectos:

  • Ubicuidad. Quizá sea la característica más destacable del cloud computing: el acceso ubicuo a los datos; la posibilidad de acceder a los servicios de «la nube» desde cualquier lugar y a través de cualquier dispositivo, con la única condición de disponer de conexión a Internet (con alta calidad y velocidad de conexión, eso sí) y un navegador web.
  • Deslocalización. El uso de distintas tecnologías de virtualización origina que, en cierto modo, se pierda el control sobre la localización de datos y procesos. No obstante, como no podía ser de otro modo, el cliente mantiene el control sobre quién es capaz de acceder o modificar esta información. Asimismo, «la nube» ubica datos y procesos en el lugar más conveniente para la empresa, repartiendo copias del servidor en centros de procesos de datos de distintos puntos del planeta, mejorando de este modo las condiciones y tiempos de acceso de los usuarios.
  • Escalabilidad. El cloud computing, a diferencia del modelo tradicional, permite añadir o eliminar recursos en cuestión de minutos, sin necesidad de realizar instalaciones en el sistema operativo o de unidades de hardware adicionales.
  • Reducción de costes. La implantación del servicio de cloud computing no requiere realizar una inversión elevada, y sí una reducción de costes en mantenimiento, personal, hardware, suministros, instalaciones… Asimismo, el pago se realiza por el uso efectivo del servicio, en función de los recursos de procesamiento contratados, que podrán aumentarse o disminuirse en función de las necesidades (variando, en función de ello, la cuota mensual a pagar).

Son dos los actores que intervienen en el cloud computing:

  • Proveedor del servicio, que es la empresa que dispone de la infraestructura informática necesaria para hospedar los programas siguiendo el modelo de cloud computing.
  • Cliente, que, obviamente, es quien contrata los servicios en «la nube», y que puede ser una persona, una empresa o cualquier otro tipo de organización, por lo que en ocasiones, el usuario final puede no coincidir con el cliente. Tal es el caso de una empresa que hospeda un servidor en «la nube» al que accederán los empleados.

Proveedores de cloud computing

En la Red, con acceso gratuito a ellas, existen herramientas y funcionalidades de cloud computing. No obstante, por garantías, rigor y efectividad, los usuarios recurren a las dos alternativas existentes en lo que a los servicios de «la nube» se refiere:

  • Servicio de cloud hosting, similar a un servicio de hosting tradicional, salvo en que, mientras que en este es preciso saber la capacidad de procesamiento que se va a necesitar antes de contratar el servicio, en el servicio en «la nube» se pueden aumentar o disminuir los recursos del sistema en apenas unos minutos; además de que se paga por lo que se utiliza.
  • Servicio de cloud computing, tipología de servicio generalmente ofertada por grandes empresas del sector informático, por lo que el servicio que se contrate será más personalizado y presentará mayores funcionalidades (lo que exigirá, por tanto, de cara a un mejor aprovechamiento del servicio, un mayor conocimiento técnico por parte del usuario).

Fuente: http://www.cedro.org

Por tu éxito,
Fernando Amaro

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