La Evolución Del Marketing

by Fernando on 05/10/2012

evolución-del-marketingLos años sesenta y setenta fueron el momento cumbre del éxito de las, por entonces, nuevas técnicas de marketing; millones de personas, con las necesidades básicas ya cubiertas, se lanzaban a la compra de todo tipo de productos y servicios. Innovar era fácil, y las nuevas líneas de producto, así como los avances en determinados sectores, eran lo más común. Todo se vendía. Cada día aparecían nuevos productos en el mercado y las empresas comenzaban a mejorar cada vez más la oferta, con el objetivo de diferenciarse de la competencia.

Pocos años después la promoción pasó a convertirse en una de las bases principales de las estrategias de marketing. En poco tiempo los nuevos productos ya no podían casi diferenciarse de una manera racional y se empezó a investigar qué tipo de productos podía demandar el consumidor para fabricarlos y venderlos a precios más competitivos, puesto que ya no se vendía todo, y había que afinar mucho más en la oferta para conseguir crear nuevas necesidades en el consumidor.

La Imagen De Marca

El marketing estratégico de los años ochenta dejó de funcionar tan perfectamente como lo había hecho antes y dio paso en los noventa a un marketing más táctico, a causa de las crisis económicas acontecidas en esa época y a la escasa diferenciación que existía entre los productos. Las empresas olvidaron el medio y largo plazo, la investigación de mercados y hasta al consumidor, sustituyendo la estrategia por acciones de efecto y resultados inmediatos. Sin embargo,esta forma de marketing no podía durar demasiado, aunque muchas empresas quedaron presas de las promociones y regalos, a cambio de que se comprasen sus productos.

En aquellos tiempos, la imagen de marca comenzó a ser cada vez más importante como elemento diferenciador para el consumidor. Las compañías más avanzadas empezaron a preocuparse por hacer atractivas sus marcas y dotarlas de personalidad propia para que el consumidor se sintiera identificado con ellas.
Se puede decir que se pasó del reinado del producto al de la marca y que, en términos de marketing, se dio un salto de un marketing de necesidades a un marketing de aspiraciones, lo que se traduce en la aparición de un consumidor que quiere sentir, ser partícipe de… y convertirse en… Y es precisamente en ese momento cuando el consumidor y sus emociones cobran importancia en el marketing estratégico de las empresas; comienza a dilucidarse el rumbo del nuevo marketing.

Un Marketing Diferente

Los últimos 10 años han sido de vértigo. El marketing ya no se centra en la venta del producto o servicio, sino que se empieza a valorar y a potenciar la relación entre consumidor y marca. La comunicación se hace cada vez más y más importante en el marketing mix de la empresa, pasando a ser el centro de la relación y llenándola de contenido.

Llega el siglo XXI y el consumidor quiere participar en todo el proceso, quiere ser partícipe de la marca, quiere ser parte de la empresa, y la palabra marketing va diluyéndose entre diversos términos que surgen a raíz de la especialización (street marketing, buzz marketing, neuromarketing, social marketing, engagement marketing, etc.).

Y no se puede obviar tampoco la aparición de Internet como uno –por no decir el principal– de los causantes del cambio en la manera de entender la publicidad. En los noventa, Internet se utilizaba solo como un escaparate, de manera unidireccional y con un contenido estático y meramente informativo. Las primeras web no dejaban de ser folletos digitales en los que se hablaba de las empresas y sus productos; cualquier persona en el mundo podía acceder a la información de una determinada compañía, y los adelantos en la Red eran cada vez más rápidos y continuados.

Todo esto, junto a la evolución del consumidor, posibilitó que este nuevo medio fuese adquiriendo importancia, desplazando y cambiando totalmente el curso de la publicidad y del marketing del siglo XXI. Los mass media dejaron de ser “mass”, e Internet se convirtió en el canal perfecto para darle al consumidor lo que quería: estar informado, interactuar, elegir sus propios contenidos, buscar sus marcas y seguirlas de cerca… En definitiva, se sustituyó la obligación por la libre elección de contenidos, en un momento en el que aquellas empresas que mejor transmitieran sus valores y supiesen involucrar a sus clientes serían las que se llevarían mayor cuota de mercado.

Las posibilidades que ofrece el medio Internet son ilimitadas. Una idea bien comunicada puede llegar a cientos de millones de personas en pocos segundos y tocar los sentimientos de todo el planeta. Por tanto, se puede decir que Internet ha sido el gran protagonista de los cambios culturales, económicos y sociales del siglo XXI, en el que el consumidor tiene el poder de la información; todo está a su alcance y solo las emociones son el motor de sus decisiones y las desencadenantes de sus acciones. Las personas consumen emociones, experiencias que les aporten algo nuevo, y si una marca no se las da, las buscarán en otra.

Consumidores Proactivos

En la actualidad, el consumidor es el centro de todas las actividades. Las empresas deben aportar experiencias positivas a sus clientes con la intención de afianzar su relación. Han de preocuparse por las razones que mueven al cliente a identificarse con una u otra marca (consumer experience), motivo por el cual hay que incluir en los nuevos organigramas empresariales al responsable de las experiencias del consumidor, profesionales que tienen que estar preparados en estrategia y comunicación, puesto que su opinión y sus acciones deben guiar el camino de las marcas que manejan. En este sentido, el MarCom es una nueva figura que empieza a unificar estas dos funciones en una misma persona.

Hoy en día ya aparecen también puestos representativos del nuevo marketing en las grandes compañías, como los desarrolladores de marca (brand developers) y los constructores de marca (brand builders), así como la figura del customer manager. Hasta hace muy pocos años era el product manager quien lo hacía todo, y quien se encargaba de coordinar todo lo relacionado con el producto de principio a fin.

Lo que toca vivir en este momento es que el consumidor ya no está dispuesto a comprar y a soportar todo lo que se produce y se publicita. El consumidor quiere experiencias y contenidos; quiere buscar una marca; no quiere que se le interrumpa; quiere ser libre para elegir aquello con lo que se siente identificado y disfrutar con ello (engagement marketing). En definitiva, quiere ser un socio y él mismo decide cuándo se acaba la relación.

Si te ha gustado este post, asegúrate de rellenar el formulario para recibir las actualizaciones del blog por correo electrónico, deja un comentario más abajo y compártelo con tus amigos y seguidores de Facebook y Twitter.

Por tu éxito,
Fernando Amaro

Boletín de Negocios

Si estás interesado en los Negocios por Internet y quieres aprender estrategias efectivas de marketing on line, suscríbete a nuestro Boletín. Estamos en contra del SPAM

Tus Comentarios Son Importantes…

Haz Clic Aqui para Dejar Tu Comentario

Recurso Recomendado

“MEJOR, Que Te Compren”
Cómo Lograr Tu Fuente
De INGRESOS PASIVOS Con
Lo Que Tú Haces Y Sabes…
“En Modo Automático”

Artículos Relacionados

=> ¿Por Qué Se Pierden Los Clientes?
=> Neuromarketing: Seduciendo Al Cliente
=> La Necesidad De Adaptarse Al Nuevo Cliente 2.0
=> Pensamiento Positivo: Clave Para Tener Éxito En Tu Negocio

Comments on this entry are closed.

{ 2 trackbacks }

Previous post:

Next post:

Página 1 de 11